Grandes condiciones clínicas, tal como el Oposicionismo o Negativismo Desafiante y el Trastorno Borderline o Limite (de la personalidad) pueden ser ‘invisible’… Entre los psiquiatras los confunden con bipolaridad, entre los psicólogos con problemas de autoestima.
El trastorno desregulación disruptiva del estado de ánimo fue instituido en el DSM 5 para guiar diagnóstico en infancia y adolescencia. El problema se genera al ser excluyente de trastorno negativista desafiante, en vez de ser especificador.
Resulta relevante que el oposicionismo desafiante puede ser predictivo de trastorno borderline, («the oppositional behavioral dimension of ODD was particularly predictive of BPD«) O sea, la condición de oposicionismo desafiante y borderline puede ser parte de una misma trayectoria.
Si bien no es oficial, es más descriptivo, o fenomenológico, el término: Hipersensibilidad Emocional.
Si por prejuicio al sesgo de vínculo anulamos al padre: ¿Qué puede implicar?
«¡El problema es el padre!». Sin discernir si es el padre o con el padre…
Con quién más va a ser cuando se trata de oposicionismo desafiante…
Eliminamos al padre por prejuicio o por indiferenciación:
¿Solucionamos el problema? ¿Lo agravamos?…